La historia de los videojuegos ha relegado a las mujeres a roles de las cuatro «s»: sexualizada, sumisa, secundaria y salvada. Pero la tendencia parece estar cambiando
La combinación entre servicios de «streaming» y plataformas de suscripción podría desatar una de las mayores revoluciones en esta industria, que ya genera un beneficio de 123.000 millones