En AfterZoom, la cámara de la consola se convierte en un microscopio virtual con el que buscar criaturas microscópicas, a las que capturar y cuidar, y sustancias químicas con las que mantener sana la colección.
El «shooter» espacial clásico, recuperado ahora por la compañía japonesa, tuvo una gran repercusión con la consola Nintendo 64 en la década de los noventa.