El pescadero y empresario Juan Pablo Lorenzo narra grandes esfuerzos para atender a los clientes tras el apagón; algunas de las panaderías que pudieron abrir solo hicieron barras
Vicente Pena, vecino de San Sadurniño, empezó a comprar madera en los años 70, y hoy sus hijos y dos nietos gestionan la empresa, entre las más pujantes de Ferrolterra. La facturación rondó los diez millones en el 2024