La amplia correspondencia entre ambos autores alemanes muestra su temprano rechazo al nazismo y es un fiel reflejo de aquel convulso tiempo, ya desde la época de entreguerras
Stephan Balliet, de 27 años, retransmitió a través de Twitch, una página para compartir partidas de videojuegos, en una acción claramente inspirada en los ataques de la neozelandesa Christchurch