El objetivo radica en adiestrar a los equipos, que afrontarán un ejercicio de 12 horas de trabajo ininterrumpido en el antiguo cuartel Sánchez Aguilera
Los astilleros gallegos afrontan un proceso de modernización con inversiones millonarias para incrementar su competitividad en el negocio de la construcción de buques y en la eólica marina. Un futuro en el que empleados y autómatas trabajarán juntos para producir más en menos tiempo