La NASA también tendrá que adaptarse a la era Trump para marcar un nuevo rumbo en el que la exploración del espacio profundo pasará a ser la prioridad. Y lo será a costa del hasta ahora potente programa de observación de la Tierra, que incluye las investigaciones sobre el cambio climático.
Este estudio proporciona una detallada investigación de su probable papel en la evolución de rasgos clave como la vasta llanura baja conocida como Sputnik Planitia