A lo largo de la animación puede observarse cómo cambia la cantidad de hielo en los polos dependiendo de la estación o las diferentes tonalidades en los océanos según la presencia o falta de vida submarina
Internet y las redes sociales han ayudado a difundir los mantras de un movimiento que nació a mediados del siglo XIX. Carolina del Norte ha acogido su primer gran congreso, al que han asistido unas 500 personas