La exfuncionaria de Vigo tiró del hilo y averiguó que una mujer con el mismo nombre que su antigua empleada estaba domiciliándole gastos de teléfono y estética en su cuenta. La acusada, en el juicio, insistió en su inocencia y no sabe quién pudo haber hecho eso.
Una jueza de Vigo ordenó su entrada en prisión por un hurto por su «peligrosidad criminal» pero su abogada convenció a la Audiencia Provincial de que se había reformado, había fundado una familia y tenía empleo
El subdelegado del Gobierno, Julio Abalde, y los responsables de la Policía Nacional y la Guardia Civil participaron en un acto de reconocimiento a los agentes municipales
Los vecinos siguen sin explicarse cómo esa casa, que perteneció a un matrimonio, acabó en manos de unos criminales: «O máis raro foi que puxeron unhas chimeneas altísimas, pensamos que terían frío»