Además, uno de los investigados se enfrenta a seis meses de prisión por cometer un delito de tenencia de armas prohibidas en concurso con otro de tenencia ilícita de armas
Manuel Juan V. C huyó a Burgos poco después del suceso, donde lleva viviendo más de dos décadas trabajando en un bar, y declaró ante la jueza que no tenía nada que ver con el crimen ya que «había estado trabajando en su bar»