El vehículo estaba ocupado por un joven de 20 años y una joven de 19, cuyo padre asegura que la versión municipal es «totalmente falsa»: «Son dos niños, no son delincuentes»
La organización se dedicaba a proveer de embarcaciones semirrígidas tipo EAV a una organización criminal dedicada a introducir grandes cantidades de hachís en España y Portugal.