En su origen este grupo era una secta que seducía a la juventud desocupada del norte del país con un discurso crítico hacia un régimen nigeriano corrupto
Abudakar Muhamad Shekau llegó a declarar que «me gusta matar a quien sea que Dios me pida matar, de la misma forma que me gusta matar a pollos y ovejas»
El casco viejo de Homs lleva asediado por el ejército sirio más de veinte meses, lo que ha causado un grave deterioro de la situación humanitaria en la ciudad