El incremento del gasto en la conservación de las vías se hace insuficiente y los conductores vuelven a padecer el pésimo estado del firme, con baches continuos y roturas de ruedas
Tiene sesenta años, vivió en París de niño y lleva desde agosto montando la estructura, que está inacabada: «Quéroa subir algo máis e poñerlle balcóns. Irei pouco a pouco»