En una entrevista en La Voz en 1993, con motivo de su designación como primer pregonero de las fiestas patronales, señalaba que tanto para él, como para su mujer (también laxense) y para sus hijos, Laxe era sinónimo de libertad
Sindicalistas como Juan Francisco Cañete comenzaron a denunciar tratos de favor e irregularidades desde hace tres lustros. La operación urbanística de Roquetas y Murcia hizo saltar todas las alertas