El periódico comenta en el Día de los Inocentes que España ha pagado 160 millones de euros para nacionalizar a Cristiano Ronaldo y que el país luso recupere su economía.
La Liga persigue desde hace años acabar con el partido en abierto, con el que convive desde 1997 por la llamada «ley Cascos», ya que entiende que se trata de «una expropiación sin contraprestación de sus derechos».