Hay garajes en los que se aparcan coches, pero en el de Carlos Piay también se esconden tesoros. Este apasionado por los automóviles clásicos y en especial por los Audi, muestra con orgullo sus dos joyas: un DKW Auto Union F8 de 1939 y un modelo 80 de 1974.
El concesionario obtiene el máximo galardón de la firma coreana en este apartado, que ilustra la apuesta del Grupo Pérez Rumbao por liderar el negocio orientado al cliente