Además de la pena de cárcel, el tribunal ha impuesto al entrenador la prohibición durante veinte años de aproximarse a ella y lo condena a siete años de libertad vigilada una vez que salga de prisión
La Audiencia también lo condena por obtener fotos y vídeos pornográficos que le envió su víctima de 14 años por Whatsap y que él enseñó a otras jugadoras de su equipo de fútbol