Los funcionarios judicial tenían miedo de subir al inmueble incendiado a entregar citaciones porque la escalera estaba a oscuras y se llevaron un susto con un enorme perro suelto en los rellanos
El implicado distrajo al dueño y le mandó vigilar el parpadeo de una «luz verde». Mientras tanto, hurtó de su dormitorio un reloj de cien años, un Duward y unos pendientes de oro para regalo de Reyes de la hija