? La Voz de Galicia da la alarma en 1890. En un editorial publicado el 20 de agosto, bajo el título «Castillos en venta», el diario destapa la pretensión del duque de Alba de malvender sus fortalezas y palacios gallegos «como piedra en montón», por considerarlos «improductivos para la renta». La campaña mediática surte efecto y la casa ducal rectifica. Años después, cuando los Alba inician la sistemática liquidación de su patrimonio rústico, excluyen expresamente la demolición de los inmuebles históricos.
? Fernando Salgado