Con casi kilómetro y medio de longitud, 330 metros de desnivel y 17 rápeles (seis de ellos encadenados) es frecuentado por los aficionados al barranquismo
La noche se les echó encima y ante el riesgo de que las linternas quedasen sin batería, pasadas las cinco de la madrugada, decidieron llamar a Emergencias
«He pasado mala noche a causa del frío, pero mirando las estrellas», dejó escrito en una nota el montañero asturiano, cuya historia recupera una cuenta de Twitter