Las lluvias incesantes destrozan el ya deteriorado asfalto de esta carretera en Valdeorras y el sur de Lugo. Los baches son profundos, no están señalizados y provocan pinchazos frecuentes
La modernización del trayecto entre las tres ciudades sigue en obras, pero ya se han cambiado las plataformas, con carriles, el balasto y las traviesas modernas y más robustas