Javier Martín es aficionado del mundo del motor desde que era pequeño. No solo colecciona réplicas a escala de vehículos reales sino que también comercializa los mismos
Aunque admite que estaba «acojonado» y no quería denunciar, acabó alertando a la Guardia Civil, que encontró ADN de un sospechoso en las prendas de ropa que llevaba