Consideran que las medidas antipiratería propuestas en el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible conllevan «censura» y legitiman el «espionaje en Internet».
Pese al profundo rechazo de la nueva medida por parte de los internautas, hubo poca participación en las concentraciones convocadas en varias ciudades de España.
La vicepresidenta primera recuerda que la regulación legal de las descargas en Internet es «una iniciativa del Gobierno, no sólo del Ministerio de Cultura».