Los directivos, entre los que está Rodrigo Rato, cargaron gastos de restaurantes, grandes superficies, hoteles o ropa en las tarjetas que les había proporcionado la entidad
Requiere a Banco Financiero y de Ahorros y a Bankia «cuantos correos hayan sido emitidos por Blesa a través del correo electrónico de Caja Madrid en 2009»