EE.UU. ya medió entre ambos países durante la crisis bilateral que se desató en julio de 2002 tras el desembarco marroquí en el islote de Perejil. Logró que el conflicto se zanjara una semana después.
Las autoridades de Rabat mantienen su negativa a que Haidar regrese a El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, de donde la expulsó el pasado 14 de noviembre por negarse a reconocer que su nacionalidad es marroquí.
De la Vega continúa desarrollando gestiones diplomáticas que permitan a la activista saharaui regresar en unos días a la capital del Sahara Occidental.