La renuncia del exministro de Industria y la caída en desgracia de De Guindos, a quien apuntan desde la cúpula del PP y el Gobierno como autor del desaguisado, suponen una victoria para la vicepresidenta en funciones
Aseguró, tras comparecer ante la Comisión de Asuntos Jurídicos de la Eurocámara, que no ha incurrido «en ningún conflicto de intereses» por el caso Acuamed, entre otros