Valenciano, se mudó a A Coruña hace cuatro meses para «ver si aquí tenía más suerte», pero sigue parado y vive en la calle porque ni él ni su pareja tienen ingresos
Varios de los ucranianos que en marzo llegaron a Corme de la mano de la Fundación Mencer han decidido volver a su país, a pesar de que la situación sigue siendo complicada. Otros, como Gala y Natalia, han decidido quedarse en Galicia y buscar trabajo