Es un proyecto que Jaime Otero y Ana Sosa impulsan desde la parroquia viveirense, basado en la llamada agricultura sintrópica, con iniciativas como esta que incluye cata de frutas de época y mini-mercado de sus productos ecológicos
El gran consumo local de agricultura ecológica permite vivir al menos a tres huertas, una desde hace más de diez años, y otras dos nuevas desde la pandemia. Ya hay más interesados en emprender en el sector primario
Las subvenciones cubrirán los costes fijos de inscripción y las cuotas anuales de participación durante los primeros años en distintivos como denominaciones de origen o producción ecológica
A su taller llegan prendas familiares para transformarlas: «La mayoría son mujeres que traen ropa de personas que ya no están. Hay un componente emocional muy fuerte»