Como un coruñés más, el campeón del mundo regresó emocionado tras casi dos años de ausencia para explicar que su relación con el Dépor y la ciudad es «un milagro»
Defiende su labor en un cambio de ciclo que considera peligroso y dice que desconoce si la entidad posee ya un proyecto de trabajo o si planifica la próxima temporada