Dos expertas comprobaron que las fichas enviadas a la firma Richard Ellis para su valoración en junio del 2007, eran las mismas que las que se dieron a la consultora para elaborar el informe de 6 meses antes
Los testigos afirmaron que los informes de la tasadora estuvieron siempre en la compañía y se utilizaban habitualmente en los trabajos de diferentes departamentos.