El no reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara, el espionaje de Pegasus a Macron y su lazos con Argelia han ido deteriorando las relaciones entre Rabat y París
Varios pueblos siguen aislados en la provincia de Al Hauz debido al derrumbe de sus carreteras, lo que obstaculiza que los habitantes accedan a la atención médica y a la ayuda básica