El Banco Central Europeo cortará este mes su programa de compra de deuda, con el que ha inyectado 2,5 billones de euros en la economía de la eurozona. Los analistas prevén un impacto limitado, aunque admiten que los Estados pagarán más por financiarse y que ese sobrecoste puede trasladarse a las familias y las empresas por el endurecimiento de las condiciones de los préstamos
Gabriel Lemos