Este anuncio se inscribe en la «refundación» del partido, un lavado de cara que básicamente ha consistido en cambiar las siglas y expulsar al cofundador y patriarca de la familia Le Pen, Jean-Marie
La agrupación de extrema derecha, de capa caída desde la derrota en las elecciones presidenciales del año pasado, votará la reelección de su presidenta, unos nuevos estatutos y una propuesta de un nuevo nombre