Justifican sus reservas en la «falla de credibilidade» que recriminan al Gobierno en política urbanística, tras los últimos ajustes en la Lei do Solo que ha deslizado en de la norma que acompaña a los Presupostos.
Los trabajadores, respaldados por diputados del PSOE y el BNG, llevan en procesión un féretro culpando a la Xunta de matar al centro público al privatizar la gestión