Las delegaciones rusa y china expresaron su rechazo a la resolución por considerar que tiene «fines destructivos y busca desestabilizar la situación en Siria».
El embajador de Siria ante la sede de la ONU en Ginebra, Faisal al-Hamwi, manifestó por su parte que la resolución es un texto «político y desequilibrado al cien por cien».