La bandera iraní siguió ondeando en la embajada, situada en el elegante barrio de Knightsbridge, mientras los trabajadores cargaban maletas y cajas de cartón.
Ayer, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, aseguró que su país «no retrocederá ni una pizca» en su programa nuclear, en respuesta al informe, que el OIEA difundió el martes y en el que se apunta que Irán ha trabajado para fabricar armas atómicas.