Muy recuperado y apoyado en una sola muleta tras su operación de rodilla, el monarca ha saludo en inglés a Abás y le ha dado tres besos de bienvenida antes de posar juntos ante los fotógrafos.
El Ministerio de Asuntos Exteriores afirma que de esta manera no aumentará la tensión en la zona ni se pondrá en peligro la integridad de los activistas.