Ha demostrado en Madrid que es la reina de la teatralidad y principal representante de ese electropop que ella califica de «monstruoso» con el que deslumbra a medio mundo desde hace dos años.
No hay duda: es la gran celebridad del momento. Una artista que va mucho más allá de la música, para convertirse en un fenómeno que, tras los pasos de Madonna, amenaza con derrocarla