El empresario brasileño que infectó a su país y al continente americano con una red de sobornos cumplirá el resto de la condena en su mansión de 3.000 metros cuadrados
El divorcio político consumado entre Rafael Correa y Lenín Moreno, su sucesor en la presidencia de Ecuador, hace apenas cuatro meses, cada día tiene más visos de un culebrón en el que al ex presidente le sale a relucir su ramalazo chavista.
El expresidente inició este miércoles su declaración por las acusaciones de soborno, que niega, mientras el actual mandatario lucha en el Supremo para evitar su procesamiento