Del Bosque se saltó el protocolo y sacó a su predecesor, Aragonés, para que también recibiera los aplausos. Recibieron vítores y las ovaciones más largas y cerradas de la celebración.
Asiste, incapaz de marcar un gol oficial, al peor inicio de temporada de un equipo en la Bundesliga, y en Alemania lo describen como «un cuerpo extraño sobre el césped»