El detenido, un joven vasco de 25 años, usaba a «mulas» para blanquear el dinero defraudado a empresas del sector. También hay víctimas en Noia, Boiro, Sada, Santiago y Laracha
El TSXG adopta una postura intermedia, rechazando declararlo nulo pero manteniendo la culpa en el lado de la empresa. Los compañeros de la empleada habían enviado a la dirección un escrito quejándose de su comportamiento