El enorme portero eslovaco, maltratado por las lesiones y a la sombra de Rajkovic, emerge como héroe de la Copa y ya se centra en poder «terminar el trabajo» en La Cartuja.
La estatua, de bronce y con casi seis metros de alto, está inspirada en una imagen del inolvidable partido de los Lakers del 2006 ante los Toronto Raptors en el que Kobe anotó 81 puntos