Muchas personas ensalzaron a Jamenéi en la calles de Teherán, al tiempo que claman venganza, porque el clérigo era la «encarnación de la piedad y la tutela en nuestro tiempo»
El heredero de la monarquía persa se postula para recuperar el poder que la revolución islámica le arrebató a su familia en 1979 al derrocar a la dictadura de su padre