Lugo acogió una de las primeras concentraciones en Galicia ante el nuevo parón con el que piden un estatuto que defienda sus condiciones laborales. «No puedes ver a 60 pacientes en una mañana, no te da tiempo a desvestirlos, ni a preguntar lo que tienen. Muchos conflictos que hay son por falta de tiempo», dicen
Lucía Blanco