El asturiano volvió en A Pobra de su retiro deportivo tras sumar 506 partidos en la competición, un récord absoluto logrado tras más de veinte años sobre la pintura
«Los jugadores estamos un poco frustrados porque no llegan los resultados, pero el trabajo diario es muy bueno y todavía queda mucha competición», señala el jugador del conjunto compostelano
«Aquel ascenso de 1982 fue algo mágico, éramos como hijos de la ciudad», recuerda con nostalgia quien durante diez temporadas, cinco como jugador y otras cinco como entrenador, defendió la camiseta obradoirista
Fue mejor que su rival en rebotes y puntos en la pintura en cinco de los siete partidos disputados; solo ante el Valencia y el Joventut arrojó números peores
Los mejores arranques del colectivo de Moncho Fernández fueron en las ligas 17-18 y 20-21, con cinco triunfos y dos partidos perdidos en siete jornadas