Tras causar una agonía larga y dolora a su esposa, Salwa, el procesado llevó a sus tres hijos a un río donde intentó matarlos. Todos eran refugiados libaneses
Una incursión de tanques desde posiciones ya ocupadas en su país vecino termina con el lanzamiento de proyectiles a una distancia de entre 150 y 380 metros de los militares que vigilaban la zona para la ONU