El nuevo presidente del Barça tomará esta semana posesión del cargo en un momento tan complicado para el club que las tensiones internas ya se han cobrado la primera víctima
A poca distancia de donde se maquinaba el acuerdo con el 10 del Barça, se fraguaba el procés, otra burbuja. En un lado se declaraba la dependencia de un club que quedaba atado a un jugador, y en el otro se diseñaba la independencia.
Carles Tusquets explicó que han querido «firmar algunas facturas de la anterior junta» porque «no las veíamos claras», y que desde el punto de vista económico «habrían vendido a Messi en verano»
«Necesito la autoridad que tiene el presidente del Barça para ver los números y poder hablar con él y prometerle algo», afirmó el candidato a la presidencia