Fiel a su afán incontenible y a sus ansias compulsivas, Calamaro inició el pasado fin de semana una gira «bohemia» que, tras pasar en siete días por Donosti, Zaragoza, Barcelona y Madrid, recala el miércoles en Santiago. Calamaro propone un concierto rockero de metal licuado, versátil y ecléctico. Esa palabra, dice el músico, que «tan poco gusta a los fundamentalistas»