En el 2013 viajaron 547 millones, y de ellos, 478 acabaron en Luxemburgo, un paraíso fiscal. Galicia no se ha distinguido por impulsar proyectos industriales sino por la simple búsqueda de la rentabilidad al dinero
Esta revisión a la baja se debe a la desaceleración de los países en desarrollo, la debilidad de Estados Unidos en el primer trimestre y la crisis de Ucrania