La marquesa de Griñón dejó sobre la mesa la joya de Íñigo Onieva, con un precio de 14.500 euros, antes de salir del piso que compartían en el centro de Madrid
En un profundo silencio colectivo, miles de escoceses dieron este lunes el último adiós a la reina Isabel II en Edimburgo, donde levantaron los móviles para captar el paso del cortejo fúnebre por el casco histórico de la capital de Escocia hasta la catedral gótica de St. Giles.