Recordó que hay una labor de escritura «muy importante» a cargo de los guionistas, que hasta hace muy poco eran los «grandes olvidados» de este trabajo de ficción
El entonces ministro cubano de Comercio Exterior accede a pagar la última factura a Fin de Siglo. Lo convenció Manuel Dopico Sisto, un gallego de O Seixo, sobrino de los fundadores, que suministraba géneros al establecimiento desde Nueva York